Un Edén en el Delta, la misteriosa Isla de las Camelias.

Muy cerca de Buenos Aires en pleno Delta, sobre un brazo del Arroyo Felicaria, se encuentra esta isla que alberga la mayor colección de camelias de Sudamérica.

En una entrevista maravillosa, Hernán Márquez, nos habló de su pasión por las flores y el teatro. Acercarnos al alma de los proyectos está en la esencia de nuestro blog.


Crecen en forma silvestre en regiones tropicales y subtropicales del este de Asia, Japón China y Corea y el Himalaya; estas flores fueron introducidas en Europa a comienzos del siglo XVII por el misionero y botánico jesuita G. J Camel (Camelus), quien las identificó, recolectó y como la ciencia indica les legó su nombre. Existen mas de 300 especies aunque la mayoría de los cultivares actuales descienden de una especie, la Camelia Japónica.

La isla fue comprada en los ´80 por el padre de Hernán, en su objetivo de diversificar los cultivos tradicionales del Delta, plantó allí azaleas, hortensias y camelias pero la gran inundación de 1985 cubrió de agua toda la isla por días, solo sobrevivieron las camelias, que forjaron la base de la mundialmente conocida colección.


TF: Hernán Márquez, Floricultor y Director Teatral ¿Cómo conviven estas actividades en tu día a día, teniendo en cuenta que para llegar a una de ellas debes  navegar?


Hernán Márquez: Conviven naturalmente y por momentos se alternan de manera muy enriquecedora, al arte un poco de ciencia y a la ciencia un poco de arte, siempre fue mas o menos así. Cuando estudiaba Floricultura en la UBA también tomaba clases de actuación con diferentes maestros, me formaba en paralelo. En algún momento las dos actividades se convirtieron en trabajos. Los actores siempre tienen otros trabajos, es una actividad muy inestable y yo siempre fui feliz haciendo las dos cosas porque no hay una que me guste mas que la otra.

De la actuación pasé a la Dirección donde también me forme académicamente en la escuela Metropolitana de Arte Dramático, parecía que al teatro e faltaba el rango académico, así que quedaron empatadas. Disfruto mucho de las dos y en estos momentos increíblemente se combinan.

En el último FIBA (Festival Internacional de Buenos Aires) presenté una instalación algo así como un concierto poético, “Sueño que el árbol sueña que corre conmigo” basado en textos de la “La Bestia ser” de la poeta Susana Villalba y me di el gusto de cruzar los dos universos, el de la botánica y las artes escénicas. También en el vivero en la isla se organizan encuentros que tienen que ver con el arte, nos piden el lugar para dar talleres de escritura o actuación.

TF: ¿ De que forma llegaste a ponerte al frente de la Isla  de las Camelias?


HM: Mis padres armaron el vivero en la isla cuando yo era chico. Fue un proyecto familiar,

así que crecí viendo como ellos trabajaban cada fin de semana. Me gustaban

muchísimo las plantas y los trabajos de vivero así que estudié Floricultura en la

Universidad de Buenos Aires, luego vino una especialización en el exterior, trabajos de

investigación, proyectos relacionados a la conservación de orquídeas y mariposas

nativas, mientras mis padres seguían con el vivero.



Ahora que ellos ya están retirados me toca a mi llevar adelante ese lugar tan querido, con otra forma, las cosas se van modificando por el paso del tiempo, las diferentes miradas y las condiciones tan cambiantes que tiene nuestro país.

Tenemos en la isla una colección increíble que se ha ido armando a lo largo de tantos años de trabajo y que me gusta conservar.





TF: La planta de Camelia es un arbusto perenne: ¿Qué variedades tiene tu

“colección”? ¿algún secreto para los que quieran iniciarse en su cultivo?


HM: En el cultivo hay alrededor de 40 variedades, entre las que encontramos especies e

híbridos que fuimos incorporando a lo largo de muchos años y clasificando.

No son plantas que tengan necesidades demasiado particulares, se combinan bien con

azaleas y hortensias, de hecho son tres especies que se ven mucho en los jardines de las islas del Delta. Preferentemente, suelos sueltos, bien drenados y ácidos, sombra o

media sombra, respetando estas necesidades básicas no debería haber problemas

para su cultivo.


De izq. a derecha: Finlandia, Elegance Supreme, Nioi Beni.


Son plantas que funcionan muy bien cultivadas en suelo en jardines que tengan algún

lugar con sol de mañana. También hay especies que son muy fáciles de cultivar en

macetas, por lo tanto se pueden usar en patios y galerías.

Le rentabilidad depende de algunas variables, dado que no es una planta con demanda masiva y su comercialización es muy estacional. Hay cultivadores que producen camelias pero no como única especie, siempre acompañan otros cultivos, creo que cada caso es

particular.


De izq. a derecha: Bert Jones, Hi-No-Maru y Tama-No-Ura.

(…)No son plantas que tengan necesidades demasiado particulares, se combinan bien con azaleas y hortensias, de hecho son tres especies que se ven mucho en los jardines de las islas del Delta (...)

TF: Poniendo la flor en el centro: ¿Tus camelias se venden como  flor de corte? ¿ Es una flor requerida desde el mundo del Diseño Floral?

HM: La flor de corte es algo que todavía no hemos desarrollado por completo, pero es un proyecto a futuro, solo las vendemos para algún pedido muy especial.

Las camelias son un clásico y yo diría, casi una exclusividad. Son de crecimiento

muy lento, de floración muy estacional.


(…) al ser flores sésiles no sirven para cualquier tipo de arreglo floral. Su cosecha requiere el corte de una parte del tallo de la planta, eso la encarece. Quien busca camelias para un arreglo sabe lo que está buscando, no forma parte de una compra compulsiva ni una moda.

TF: Esta flor que llegó a Europa desde Asia hace más de cuatro siglos, tiene sus amantes que se organizan en Sociedades, ¿mantienes contacto con alguna de ellas? 

HM: Si, soy miembro del International Camellia Society (https://internationalcamellia.org/) desde hace muchos años, he asistido a congresos. Mantengo contacto con las asociaciones de Italia y Estados Unidos donde tengo buenos amigos que comparten esta misma locura.


TF: Cómo si de un rito se tratara, desde hace unos años en los meses mas fríos del invierno los mejores diseñadores florales, fotógrafos y paisajistas visitan tu vivero junto a fans de las camelias: ¿Qué crees que busca la gente en estas "experiencias florales"?


HM: Visitar el vivero durante los meses de floración se ha convertido en una tradición para

varios grupos de paisajistas, jardineras, diseñadoras y diseñadores y todos los años se

suma gente nueva. Yo creo que en principio vienen por las camelias, pero también

recorrer el Delta, irse de la ciudad, pasar un día en la naturaleza y compartirlo entre

apasionados de las plantas termina siendo una combinación excelente.

Es una pausa, entrar al Delta profundo es algo realmente muy especial, navegar los arroyos en invierno es un viaje que relaja los sentidos. Siempre se vuelve a la Isla de las camelias y

para nosotros es un placer enorme compartir esos días de floración con las visitas.

Yo creo que en principio vienen por las camelias, pero también a recorrer el Delta, irse de la ciudad, pasar un día en la naturaleza y compartirlo entre apasionados de las plantas termina siendo una combinación excelente.

TF: Mi ultima pregunta se dirige a tu mirada artística de esta flor ¿Por que consideras que la 

literatura, las artes plásticas y la música las han evocado en tantas oportunidades?


HM: Desde que llegaron a Europa provocaron admiración y fueron enormemente inspiradoras, flores del tamaño de una rosa pero de floración invernal, causaron furor.

La novela de Alejandro Dumas hijo, que utiliza a estas flores para dar identidad al personaje de Margarita Gautier, quien asistía a la ópera con un ramo de camelias casi siempre blancas. La Dama de las Camelias tuvo su adaptación a la ópera con La Traviata de Giuseppe Verdi.

Luego en la segunda mitad del siglo XIX, con el movimiento conocido como japonismo , el arte japonés irrumpe en Europa, y se conocen las estampas japonesas ukiyo-e, donde se veían


camelias simples, también aparecen en las porcelanas; todo aquello fue fuente de inspiración para los pintores Impresionistas, pueden verse camelias en varios artistas.


Marie Duplessis, musa inspiradora de Alejandro Dumas y de Giuseppe Verdi.


Realmente tienen un magnetismo y una belleza muy particular. Desde que llegaron a Europa provocaron admiración y fueron enormemente inspiradoras, flores del tamaño de una rosa pero de floración invernal, causaron furor.

Popurrí:

¿Una flor?

HM: es difícil elegir una flor, por fuera de las camelias, las flores que mas disfruto son las que tienen perfume, toda una paradoja por que las camelias clásicas no tienen, por que los perfumes evocan momentos de la vida familiar; azahares en primavera dan alegría, las orquídeas.

¿Un libro?

Me quedo con el ultimo que disfruté, un libro de poesía de la enorme poeta Susana Villalba, La Bestia Ser, la da voz a un árbol a una piedra y a un perro. Me conmovió tanto que la elegí para mi obra de teatro.

¿Una obra de teatro?

Hamlet por supuesto, por su maestría absoluta, es una obra universal, uno de los textos fundamentales para cualquier persona que se dedica a las artes escénicas. Es un texto que admite múltiples interpretaciones, uno de los montajes que mas conmovieron es el de Berliner Ensemble dirigido por Tomas Ostermeier.

¿Un film?

El ciudadano Kane de Orson Wells, El Padrino y en lo local Mario Sofici y Hugo del Carril, como directores y la obra completa de Leonardo Favio, un adelantado.

¿Una anécdota?

Una de las mas lindas que tengo es la forma en que nos conocimos con Dolores (Barboza) mi socia y amiga. Resulta que ella había comprado unos ejemplares de camelia enormes para su jardín y al ver una nota nuestra en la revista Jardín se contactó con mi padre para hacerle una consulta, él le preguntó si por casualidad las plantas tenían restos de pinochas (hojas de pino) y ella asintió. Yo era estudiante todavía y me acerqué a la casa de Dolores donde me encontré con la gran sorpresa que su jardín era casi una réplica de lo que teníamos en nuestro vivero, fue así que empezó una hermosa relación personal y familiar que creció con los años; hoy somos socios en la tarea de coordinar talleres y visitas a la isla todos los inviernos.


*Flores sésiles: se denominan flores sentada o flores sésiles a las que no poseen pedúnculo o tallo (estructura floral que sostiene a la flor y a las inflorescencias)


FOTOS:

Créditos Verónica de Estrada: @entremuelles

CONTACTO HERNÁN MARQUEZ:

Instagram: @isladelascamelias






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